La SEI, como institución privada, no gubernamental y sin ánimo de lucro, dedicada desde hace 71 años a la reflexión, investigación y debate de los grandes problemas internacionales, desea aumentar el campo de sus actividades, para realizar estudios sobre la importancia temática de la actualidad internacional.
Continuará desarrollando los Cursos de Altos Estudios Internacionales, que tan favorable acogida tienen entre los Alumnos y el público asistente a las conferrencias de entrada libre, para presentar las cuestiones internacionales del mundo de nuestros días y especialmente, las que son de mayor actualidad e interés para España, los países hermanos de América y los 25 miembros de la Unión Europea.
Acto de inauguración del LI Curso de Altos Estudios Internacionales, en el Consejo de Investigaciones Científicas (Madrid, 9 de febrero de 2005). De izquierda a derecha Dr José Luis Fernández Flores, Vicerrector de la SEI. D. Luis María Nuche del Rivero, Jefe de la División de Logística del Estado Mayor de la Armada. Embajador Ramón Armengod López, Vicerrector de la SEI. Miguel Fuentes Suarez, Director General de Coordinación del Mercado Interior y otras políticas comunitarias, que presidió el acto en nombre del Ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación Miguel Angel Moratinos Cuyaubé, Rector de la SEI Dr. Fernando de Salas López, y los miembros del Consejo Rector de la SEI, Dr. Francisco Loustau y Dr. Fernando Ripoll Molines.
La SEI difunde al máximo posible todas las cuestiones internacionales que analiza en sus actividades, de forma que no sólo tengan difusión en los medios intelectuales, políticos y sociales españoles, sino que trasciendan las propias fronteras nacionales y en especial hacia Iberoamérica y la Unión Europea. Para materializar estos criterios ha tenido la oportunidad de entregar anual y gratuitamente a cada uno de los señores diputados y senadores de las Cortes españolas las obras: “Estudios Internacionales” y “Jornadas Informativas sobre temas internacionales” que recogen las conferencias pronunciadas desde 1976 a 1987. Asimismo, entrega la colección de sus libros publicados a todas las Bibliotecas de las Embajadas españolas en el extranjero, a la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos en Washington, a la de Naciones Unidas en Nueva York, de la UNESCO en París, de Embajadas de los Estdos Miembros de la Unión Europea y de países extranjeros en Madrid, así como otras entidades y Universidades de renombre universal.
La SEI aprovecha la oportunidad de inaugurar y clausurar un nuevo Curso para expresar públicamente su agradecimiento a todas las personas que generosa y desinteresadamente le ayudan a realizar su labor, especialmente a los participantes como conferenciantes extraordinarios – muchos de ellos Embajadores de países acreditados en España –, a los Profesores de los Cursos, a los antiguos y actuales Alumnos, a los asistentes a las conferencias, a los Socios, a los Miembros Colaboradores y Protectores, a la prensa, a la radio y televisión, etcétera. A las entidades oficiales y privadas que le apoyan, y al Consejo Superior de Investigaciones Científicas, en donde tiene su sede y en cuyos salones y clases se celebran los Cursos, así como al Archivo Histórico Nacional. Asimismo, a los Alumnos y Profesores extranjeros que, de regreso a sus países, divulgan la labor de la SEI y animan a otros compañeros a venir a Madrid para realizar los Cursos.
La SEI expresa su admiración y agradecimiento a esa importante institución que es la UNIVERSIDAD, el gran centro creador y transmisor de los saberes de los hombres, en todas las partes del mundo, y del que hemos recibido formación todos los que hemos pasado por sus aulas.
En el libro publicado por la Sociedad en 1954 bajo el título “VEINTE AÑOS DE LABOR POR LA PAZ Y LA JUSTICIA UNIVERSAL Y POR ESPAÑA”, figuran estas palabras de su inolvidable fundador José María Cordero Torres, que conviene repetir por exrpesar la filosofia de su actuación: ”La Sociedad, en su continuo trabajo, mantiene perennemente abiertos a revisión todos sus criterios, sin obstinarse en sostener los que deben ser cambiados, y no pretende ser infalible, ni aun siquiera acertada u original, sino tan sólo sincera, bienintencionada y deseosa de estimular la realización de trabajos más valiosos”